¿Ricky Rosselló 2024? - Parte V


Ruptura Generacional: ¿Construcción de un Nuevo Sujeto Político?

(Parte IV Aquí)

Una característica de las protestas que demandaban la renuncia del hoy exgobernador fue la participación de una gran masa de jóvenes. Este autor participó en la marcha del lunes 22 de julio y pudo notar que fácilmente alrededor del 60% de lxs manifestantes eran jóvenes de entre 16 a 35 años. De igual manera, y en virtud de sus formas de protestas, con discursos y performatividades sustentadas en discursos académicos, la gran mayoría de esos jóvenes provenían (o en algún momento lo fueron) de las clases medias¹ o le habían inoculadola la consciencia clasemediera puertorriqueña.² Sus padres se constituyeron como clases medias cuando el capital estadounidense manufacturero y los ingresos del salario se expandía en PR (1950-1975) o cuando se inflaban los activos financieros locales (1975-2006) y aumentaban los ingresos de los intereses/renta. Empero, estas dos formas de acumulación colapsaron en PR. La primera, porque las empresas estadounidenses manufactureras abandonaron el país como parte del proceso de desindustrialización de USA y la globalización financiera. Y, la segunda, porque el crédito público (fundamental en la inflación de activos) se encuentra hoy en día en grados de chatarra. Por tanto, no hay forma de que estos jóvenes puedan reproducir las condiciones materiales y subjetividades políticas clasemedieras que gozaban y expresaban sus padres. 


Las protestas de los jóvenes no estaban enmarcadas en las performatividades de organizaciones tradicionales como sindicatos, partidos políticos, organizaciones estudiantiles o colegios profesionales. Los jóvenes se afirmaban en una individualidad performativa sin verse como parte de un grupo (tal cual un sindicato, organización política, organizaciones estudiantiles tradicionales -FUPI, OSI, MAS, etc.-). De igual manera, los discursos utilizados se podían interpretar ampliamente y a lo más que puntualizaban eran al “Ricky Renuncia”. Uno preguntaba a diversas personas sus razones para participar en la marcha y cada uno decía razones o agravios diferentes. Detrás de cada respuesta, se compartía el sentimiento doble de 1) indignación ante la evidente acumulación de injusticias y 2) celebración por sentirse parte de un colectivo-pueblo (entre el tropo “Pueblo de Puerto Rico” clasemediero y otro sentimiento colectivo diferente).


Ahora bien, tal indignación, y sentir colectivo, todavía no alcanza el nivel de discurso político, es decir, no alcanza el nivel de una narrativa que ofrezca sentido a la actual dinámica social, de nuevas expectativas que llenen de esperanza a la gente y de herramientas “ideológicas discursivas” para transformar (u orientar la transformación de) la realidad. En esta etapa del movimiento popular impulsado por los jóvenes, tales discursos no hacían falta. Empero, la carencia de ellos entre los jóvenes indica la falta de sintonía entre la intelectualidad puertorriqueña (clasemediera) en virtud que los discursos que significan políticamente la realidad no han calado entre los jóvenes clasemedieros que siguen consumiendo discursos importados (Ej. los discursos contra el neoliberalismo, queer, feminista, etc.) o los clásicos isleños sin lograr actualizarlos (Ej. los discursos anticolonialistas albuzuista).³


A falta de estos discursos, continúan preponderando las narrativas de los analistas locales de la prensa (de las “viejas” generaciones) que no han entendido que estas protestas no son solamente un sentimiento de indignación ante el repudio moral que la población tuvo contra un ahora exgobernador y el supuesto deseo de los manifestantes por retornar a la “estabilidad de las instituciones”. Para los manifestantes jóvenes eso no es una opción precisamente cuando esa “estabilidad” ahora mismo implica un mayor empobrecimiento de los sectores medios a la que muchos pertenecen. Para poner en perspectiva lo que decimos. La Junta de Supervisión Fiscal Federal (JSFF) refuerza el pago de los ingresos de intereses y de la renta a sectores externos e internos-pudientes en menoscabo de los ingresos de los salarios, las transferencias y los dividendos locales por sus políticas de austeridad y pago a los bonistas. Tal situación descapitaliza al país y achica aún más su economía (explicado en la parte II de este artículo). Por cuanto, se está expulsando la energía transformadora de estos jóvenes mediante la emigración. Por consiguiente, detrás de estas protestas, los jóvenes están luchando por un futuro que no tienen en PR y que el actual régimen del ELA no puede ofrecerles. Y decimos que no tienen futuro porque el actual plan fiscal aprobado por la JSFF tiene vigencia hasta el 2048. Es decir, las prioridades económicas internas son los ingresos de la renta e interés por los próximos 30 años. Si PR continua el curso trazado por la JSFF no habrá futuro para la mayoría de lxs muchachxs, excepto la pobreza, la exclusión, la baja autoestima o la emigración. Es decir, no habrá una vida materialmente decente, psíquicamente estable y espiritualmente dichosa.


La ruptura generacional con aquellas “viejas” con poder de significar la realidad social, y que hoy piden “estabilidad” (mayormente la clase política y económica institucionalizada y sectores ubicados en la prensa corporativa), está montada. Se incrementará la lucha de los jóvenes luchando por un futuro (que no va a existir en el actual marco de relaciones de poder) contra ciertos sectores de generaciones “viejas” que lucharán para preservar sus cuotas de poder en la institucionalidad colonial. El desenlace sobre quien prevalecerá dependerá si las clases empobrecidas, todavía inactivas como grupo, se incorporan en las protestas (si es que continúan). Si estos jóvenes logran transcender, no solo su condición de clase, sino también renunciar al privilegio que tiene la memoria clasemediera (que portan) para significar exclusivamente la realidad social puertorriqueña, entonces entraremos a un proceso de constituir un nuevo sujeto político y una nueva identidad boricua. Las condiciones estructurales, u objetivas, están dadas para que los jóvenes de sectores medios, venidos a menos, y las clases empobrecidas históricamente excluidas se encuentren y dialoguen.


Depende de que el liderato joven comience a escuchar y a tomar en consideración las reivindicaciones de las clases históricamente empobrecidas sin apropiárselas. Es en ese diálogo, y en la identificación afectiva de intereses y sueños mutuo, que se encuentra el futuro de Boriké/Puerto Rico y no en otra ronda eleccionaria “Ricky 2024”.      


Hacia una protesta coyuntural con potencial de transformación


El gobierno actual dirigido por la Gobernadora Wanda Vázquez será muy débil. De hecho, su capacidad de maniobra será poca, aunque asi la del gobierno de USA. Si el movimiento de protesta se alza en contra de la Lic. Vázquez su gobierno buscarán protegerse mediante algún de los agentes fuertes que están, actualmente, pescando en el río revuelto puertorriqueño. El futuro movimiento de protesta debe de saber hilar fino para imponer la agenda de las mayorías y no servir de instrumento a algunos de los intereses que actualmente se acomodan en este río revuelto puertorriqueño (parte II).


¿Y cómo hacer una agenda de mínimos que alcance un proceso de de(s)colonización y que cree una nueva subjetividad política en PR, impulsado por los diálogos entre los jóvenes clasemedieros venido a menos y las clases históricamente empobrecidas internas y externas que apenas participaron de los modelos de acumulación manufactureros y financieros? El colonialismo estadounidense tiene extremadamente apretado a PR y, tal situación, es una oportunidad inmensa para el país. Resumimos estas limitaciones.


ELA no solo NO tiene capacidad para formular y ejecutar políticas económicas, comerciales, monetarias y diplomáticas, sino que tiene suspendida su autonomía fiscal por la imposición de la JSFF. Es decir, PR no maneja ni siquiera los (pocos) excedentes que genera su economía colonial en virtud de que una parte significativamente de estos excedentes tiene que dirigirse obligatoriamente al sector financiero estadounidense especulador. No hay forma de estructurar la economía de PR para que responda a la mayoría de la población en el actual esquema colonial. A estas limitaciones, se le añade la suspensión parcial de la constitución de ELA, el impuesto de Trump del 12.5% a las empresas en PR que exporten a USA sus manufacturas, las presiones inflacionarias de la guerra comercial entre USA y China que afectarán con creces a PR (por ser la jurisdicción más pobre en comparación a cualquier Estado de la Unión) y las “nuevas” restricciones a las transferencias federales que impone la administración Trump. El futuro de PR se perfila extremadamente negativo si no fuera por la inyección de fondos con motivo de la recuperación del Huracán María los cuales tendrán un impacto máximo de 10 años.


Tal es el nudo en la garganta del colonialismo estadounidense sobre lxs boricuas que si éstos deciden protestar contra el alza en los precios de la luz o del agua y abogan por un alza en las pensiones de los más vulnerables, literalmente, nos colocaríamos al borde de una lucha por la descolonización. Las actuales alzas de la luz y el agua son  parte de las negociaciones de la JSFF con los prestamistas de las corporaciones públicas que ofrecen dichos servicios. Demandar reducciones a estos dos servicios vitales es dirigirse contra los trabajos de la JSFF y, por tanto, de una ley aprobada por el Congreso de USA. Literalmente, nos pondríamos en una posición de violentar una ley de USA y, por tanto, a desconocer la autoridad de USA sobre PR, simplemente, por demandar agua más barata. Tal es el nudo del colonialismo estadounidense en PR.


Y eso es precisamente el llamado que este autor hace para la próxima ronda de protestas. Una agenda de mínimos que vaya a la reducción del agua y la luz, al incremento de las pensiones de los retirados más vulnerables y a un aumento en los gastos en educación. Reclamaciones que son fácil de entender, que benefician inmediatamente a la mayoría de la población (y que sectores empresariales locales no se opondrían), que son concretas, que paralizarían por un tiempo las embestidas del capital financiero estadounidense por quedarse con los activos financieros locales (por la inestabilidad institucional que provocaría este tipo de reclamos anti-bonistas) y con potencial de convertirse en protestas abiertamente descolonizantes. Por supuesto, en medio de estas protestas es indispensable que ocurra un diálogo entre sectores jóvenes clasemedieros venidos a menos y clases empobrecidas. En este sentido, hay que buscar este tipo de encuentros donde las clases empobrecidas no sean absorbidas por los jóvenes clasemedieros y estimular nuevos intelectuales orgánicos que vayan dando proyección a estos diálogos y sus reivindicaciones sociales con discursos políticos en toda regla.


Hay una posibilidad altísima que un gobierno de Vázquez asuma las reivindicaciones populares si quiere sobrevivir en el gran río revuelto económico y político que existe en PR. Ella no es una política de profesión, no aspirará aparentemente a cargo electivo alguno en el 2020 y no es parte de la clase gobernante. Tiene poco que perder en el escenario político, por consiguiente,  puede trascender líneas políticas que condicionaban a los gobiernos pasados y dejar paso libre a los nuevos. En caso contrario, que la Gobernadora se niegue a la reducción de precios de agua y la luz, dará paso a los sectores más oportunistas de la clase política que la sacrificarán con toda la mezquindad política, llevando a su gobierno a una crisis tal que lo hagan inviable. Si USA defiende al gobierno de Vázquez en contra de los reclamos de la ciudadanía se colocaría abiertamente contra PR (lo que siempre ha evitado USA desde que permitió al gobierno de ELA). En términos generales, es necesario que las futuras protestas NO se enfoquen únicamente del lado puertorriqueño del esquema colonial de ELA (que también representa al gobierno de USA y los intereses del capital estadounidense en PR). El tipo de protestas aquí sugeridas, si bien es altamente insuficiente en el mediano y corto plazo, es bastante para trascender los 3 intereses que constituyen al esquema colonial del ELA, a saber: 1) los de la clase media colonial quien es la que prepondera en el tropo “Pueblo de Puerto Rico (PPR)” (explicado en la parte IV); 2) los del gobierno de USA y 3) los del capital estadounidense expresados, en este momento, a través del financiero. Además, es un esquema de protesta que permite el diálogo entre los jóvenes clasemedieros venidos a menos y las clases empobrecidas Y, por último, nos colocaría al borde de un proceso de descolonización en tanto que nos posicionaría no solo en estar en contra de los acuerdos de la JSFF (que empobrecen a la ciudadanía), sino a desobedecer la Ley PROMESA y, por consiguiente, a desconocer la autoridad del Congreso de USA sobre PR.


En el proceso de efectuar un tipo de protestas se tendría que construir unas nuevas subjetividades políticas que descolonicen y creen nuevas opciones para el nuevo Pueblo de Boriké/Puerto Rico a través del diálogo entre lxs jóvenes clasemedieros venidos a menos y las clases empobrecidas puertorriqueñas.




¹ Por supuesto, estas dos apreciaciones son puramente especulativas y sujetas al más mínimo cuestionamiento.


² Las universidades puertorriqueñas son las principales instituciones culturales para inculcar la consciencia clasemediera..


³ No dudo que las haya. Por ejemplo, los trabajos recientes de Chuco Quintero y una gran cantidad de trabajos de jóvenes investigadores sí lo están haciendo. Empero, aun no han calado profundamente en lxs jóvenes clasemedieros universitarios


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